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Donaciones y otras cuestiones

El amigo Jorge Montes, desde México, ha tenido el honor de convertirse en el primer oyente en realizar una donación para el podcast. Mis cálculos son que si un 5% de los oyentes habituales realizase una donación personal de 10 euros, los gastos del servidor quedarían cubiertos durante un año. ¿Qué te parece? ¿Te animas?

Jorge aprovecha también para lanzar un par de preguntas:

En un mundo gloablizado donde aspiramos a que nuestras obras traspasen fronteras, ¿cómo escribir los diálogos de una forma más universal y que no se escuchen falsos? Me explico mejor, yo vivo en México y mis referentes, son de acá conozco cómo hablan los jóvenes de acá, pero si aspiro a concursar en un certamen de novela o guionismo internacional me surgen dudas sobre si debo eliminar los localismos y tratar de escribir en un tono neutro, lo que le resta algo de color a las obras. ¿Cómo se enfrenta un profesional ante este reto?

La pregunta tiene miga, y no creo que exista una respuesta clara. Yo, que leo mucha más literatura anglosajona que hispanoamericana, desconozco los matices que los autores “profesionales” (si es que eso existe) dan a sus obras. No son muchas las películas mexicanas o argentinas que llegan a España, pero las que lo hacen no prescinden de sus formas y acentos. Si lo intentaran, serían seguramente artificiosas y falsas. Algunos directores han optado por rodar en inglés, los más grandes quizá (al menos comercialmente) como Del Toro, Cuarón, Amenábar, Iñárritu… Después de todo, el inglés es el idioma de la globalización, ¿no? Pero lo importante, creo yo, es que el autor se sienta cómodo con lo que está escribiendo. Del mismo modo que no puedes escribir sobre unos personajes que no te interesan o no saldrá nada bueno de una historia que tú no te crees, tampoco puedes utilizar un acento que no sientes como tuyo. Busca un lenguaje que sea auténtico para tu historia y tus personajes. Si son de hoy, son de México y son de la calle, deja que hablen como hablan los mexicanos contemporáneos en la calle. Cualquier otro caso te dará otras voces. Recuerda: lo universal se alcanza a través de lo local, del mismo modo que la idea se alcanza a través del ejemplo (o la abstracción se comprende a través del caso concreto).

También quisiera hacerte una sugerencia para el taller y esta es que en algún programa hables sobre algunas estrategias para lograr que nuestro trabajo se vea publicado o filmado. ¿Cómo acercarse a las editoriales, agentes literarios, concursos o productoras? Sé que quizá no es tema de un taller de creación, pero creo que muchos de los que te seguimos tenemos la intensión de no sólo escribir como pasatiempo y nos serviría conocer tu experiencia.

En efecto, este es un tema que queda totalmente fuera de las intenciones del taller, que se centra en crear historias, por lo que dudo que por mucho tiempo le dedique una sesión a ese tema. Además, siento un autor amateur yo mismo, sería pretencioso decirle a nadie cómo verse publicado. Mi mejor consejo es que saques tu trabajo a la calle, de la forma que sea. Te puedo dar las ideas de las cosas que he probado: escribir una novela “en directo” a través de un blog (poca repercusión, internet no es lugar para leer novelas); rodar mi propio corto (algunos premios y uno de los más vistos en Youtube en castellano); enviar trabajos a todo tipo de certámenes y concursos, empezando por aquellos locales y más modestos (los rechazos te enseñan modestia y los premios señalan tus puntos fuertes); escribir guiones para directores amigos (sin el esfuerzo de rodarlos tú mismo, te aseguras de que salen a la calle); etc. ¡Por no hablar del podcast! En la mayoría de los casos, la respuesta no es proporcional al esfuerzo invertido, pero el primer beneficiado es uno mismo, que va ganando experiencia como escritor. El feedback, a través de las reacciones de público, amigos, lectores o jurados, puede ser un bonus significativo. Por supuesto hay autores que le tienen fobia a esta faceta de la profesión. Quienes se vuelcan en algo esperando resultados y sin pasión, no llegan a nadie, así que de nuevo deberás ver con qué te sientes cómodo y qué te apetece hacer.

Esos son mis consejos para ti, amigo Jorge, pero seguro que de nuestros colegas tendrán algo que aportar en los comentarios…

{ 3 comentarios }

  1. DARKSEI | viernes 3 julio 2009 at 21:45 | Permalink

    Al contrario que Alex, casi todo lo que leo es en español (autores españoles e hispanoamericanos) Aunque hablo inglés, mi nivel no es tan alto como para leer versiones originales de autores en lengua inglesa (otra cosa son las adaptaciones para estudiantes que todos conocemos). Además, me gusta leer de corrido, sin necesidad de repasar continuamente lo que leo o recurrir al diccionario.
    Yo creo que si una novela la escribe un escritor mexicano y está ambientada en México, los localismos son inevitables, y otorgan autenticidad a la novela.
    Supongo que conocerás a Roberto Bolaño (uno de mis escritores preferidos): “Los detectives salvajes, “2666”, “Una novelita lumpen”… Bolaño nació en Santiago de Chile, pero estuvo viviendo muchos años en México. En los diálogos que aparecen en su novela los detectives salvajes, podemos encontrar cantidad de localismos mexicanos. Yo creo que la clave está en el equilibrio, si introduces muchos y a cada momento, puedes confundir al lector de fuera de tu país. De todos modos, a mi me ha pasado, a veces desciframos el significado por el contexto (en esto juega un papel importante la maestría del escritor).
    Otro autor que introduce localismos propios de su país es Antonio Skármeta, chileno al igual que Bolaño, y que también está en mi lista de favoritos.
    Algunos aficionados a la escritura incluyen en las partes narrativas y descriptivas de sus textos muchos localismos.Yo creo que quedan mejor en los diálogos (tanto en estilo directo como indirecto) y es preferible no abusar fuera de estos.
    Soy de la opinión de que si una novela es buena, triunfará allá donde se publique. Un ejemplo de esto es mi adorado Juan Marsé, galardonado recientemente con el “Cervantes”. Marsé ganó el “Internacional de novela México” en 1973 con la obra “Si te dicen que caí”. Una novela ambientada en Barcelona, y sin localismos mexicanos de ningún tipo.
    Bienvenido al club, Jorge. También puedes pasar por el foro, leer nuestros textos y colgar alguno de los tuyos o comentar los nuestros (se aceptan todo tipo de críticas, en especial las que aporten algo)
    PD: “En un mundo globalizado donde aspiramos a que nuestras obras traspasen fronteras, ¿cómo escribir los diálogos de una forma más universal y que no se escuchen falsos? Me explico mejor…”
    A ver si entre todos logramos conseguir que este mundo esté menos globalizado.

    Salud!

  2. Jorge Montes | sábado 4 julio 2009 at 22:10 | Permalink

    Saludos Alex y Darksei, les agradezco mucho haber respondido a mi pregunta. Creo que tienen razón sobre dejar que la historia hable por sí sola con base en su contexto y no tener miedo que algo no se entienda. Si la obra es buena, si tiene algo de arte, humanidad y de verdad transmitirá mi mensaje. Me han hecho reflexionar sobre mi propia experiencia al ver cine o leer libros españoles o estadounidenses, donde si bien varias palabras se me escapan, es cierto que al final puedo sentir y entender lo que al autor ha planteado.

    Creo que me encuentro mucho más claro y seguiremos en contacto en el taller y en el foro donde espero pronto publicar algo y ver si a ustedes, mis amigos de la madre patria, les hace sentir algo o si lo encuentran muy local.

    Hablando de localismos, ¿qué significa eso de que mi pregunta tiene “miga”?

    PD: Darksei, me llamo la atención tu comentario sobre la globalización, yo mismo tengo una relación amor/ odio con ella, por un lado me siento maravillado y afortunado de vivir en una época en donde un mexicano en Querétaro pueda reunuirse con un español en Fankfurt y otros muchos amigos alrededor del mundo entorno al deseo de escribir; pero me molesta mucho ver en el centro de Oaxaca un Mc Donalds, donde antes estaba un Museo Regional. Sobre todo los reductos en los que se convierte la supuesta identidad de un país, en los medios masivos de comunicación donde pareciera que “speedy gonzalez” o “los luchadores” son lo único que la globalización ha encontrado valioso para exportar.

  3. Álex Hernández | lunes 6 julio 2009 at 08:00 | Permalink

    Miga:
    “4. f. coloq. Entidad, gravedad y sustancia de una cosa moral. Discurso de miga. Hombre de miga.”
    (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=miga)
    ¡Recordad que la RAE siempre es nuestra (a)miga! ;DDD

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