La cifra es abrumadora y se corresponde con el mes de junio pasado, según informa el diario ABC. El dato nos coge a todos por sorpresa y da pie a especular qué ha podido generar un crecimiento semejante.
El consumo podría verse incentivado por: los precios generalmente algo inferiores; la ausencia de gastos de envío; el deseo compulsivo de los nuevos poseedores de aparatos lectores de llenar sus bibliotecas; la inmediatez de la compra online como pasatiempo en sí misma; o incluso que se hayan contabilizado, seguramente, las «compras» de libros gratuitos (clásicos cuyos derechos de autor han expirado).
Cabría preguntarse si el número de compras equivale al número de lecturas. ¿Se verán esas cifras reflejadas, por ejemplo, en los vagones de metro por la mañana? Habrá que esperar un poco más para saberlo…
Hola Alex: Se veía venir. Tal vez los datos estén inflados, pero acabará imponiéndose. Lo malo es que las editoriales siguen a lo suyo, nada de usar la experiencia del mundo de la música, total para qué, así que nos veremos obligados al pirateo. Y si se descuidan conseguirán que las grandes firmas vendan en sus propias webs sus libros, al precio que crean oportuno. Yo personalmente, adoro el libro como objeto, creo que habrá una convivencia, pero el ebook acabará con las ediciones corrientes y, desde luego, con el libro de bolsillo. Creo. Pero antes tendrán que bajar los… Leer más »
A mí me encantaría hacerme con un lector, pero en este momento la relación prestaciones-precio no me parece apropiada y esperaré un poco. Y cuando lo tenga, sin duda combinaré formatos. Seguiré comprando libros de bolsillo, que me parecen más prácticos para leer en cualquier, y usaré el digital para leer guiones en PDF, clásicos gratuitos y, quizá, obras de consulta, o títulos difíciles de encontrar. Pero a la hora de pagar, y salvo que el versión electrónica suponga mucho ahorro, seguiré prefiriendo el papel.
Quizá sea un poco tarde para hacer la corrección, pero aquí va: la comparativa NO incluye las ventas de libro de bolsillo, sino SÓLO las de ediciones en tapa dura.
La noticia original se dio en El País pero, como en el juego del «teléfono estropeado», se extendió incorrectamente.
Gracias al blog Crónicas de Pseudonimma por la aclaración. En él podéis leer la historia completa.