{"id":144,"date":"2009-04-12T13:36:46","date_gmt":"2009-04-12T11:36:46","guid":{"rendered":"http:\/\/alexhernandez.es\/teatro\/el-otro\/critica\/"},"modified":"2020-03-24T15:23:14","modified_gmt":"2020-03-24T13:23:14","slug":"critica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/obras\/teatro\/elotro\/critica\/","title":{"rendered":"Review"},"content":{"rendered":"<strong>Review published on the magazine El Faro (Motril) on Novermber 12th, 2004<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin: 0px 50px;\" src=\"https:\/\/alexhernandez.es\/images\/ElOtro_sidebar.jpg\" alt=\"Scenes from El Otro\" width=\"300\" height=\"960\" align=\"right\" vspace=\"0\">Un d\u00eda de esos regresas a casa del duro trabajo de oficinista (o de torero), conectas una videoc\u00e1mara que hay por all\u00ed y sorprendes en la pantalla del televisor a tu leg\u00edtima esposa cantando &#8220;La Traviata&#8221; en brazos del otro y, por momentos incluso, chillando m\u00e1s que la ni\u00f1a, rediviva, del exorcista. Y resulta que el tal otro (<em>Quique<\/em>, para m\u00e1s se\u00f1as) es tambi\u00e9n &#8220;tu otro&#8221; en los juegos lascivos, si ingenuos, del lecho&#8230; de plumas. Bien, el asunto te lo tomas con la deportividad y la bonhom\u00eda que tanto caracterizan a quien se reconoce poseedor de la sart\u00e9n, cogida por el mango inasequible al desaliento. Pues el otro se lo hace indistintamente con ambos (contigo y con ella), a partes iguales y con la discreci\u00f3n debida para este tipo de menesteres. Ya est\u00e1: el tri\u00e1ngulo se ha formado llevando hasta la hipotenusa los dos catetos (<em>Carlos<\/em> y <em>Laura<\/em>, que tanto montan y son montados).<br \/>\nY <strong>el juego de equ\u00edvocos, ingenioso e ingenuo, se expande durante una hora por la escena alcanzando el patio de butacas donde un p\u00fablico radiante se r\u00ede y se r\u00ede y celebra las ocurrencias<\/strong> y el gesto limpio y deshinibido de <em>Carlos<\/em>\/Chema Moreno conspirando con su mujer (leg\u00edtima), <em>Laura<\/em>\/Sonia Moreno, para dejar al otro, insisto: <em>Quique<\/em>\/\u00c1lex Hern\u00e1ndez, m\u00e1s desnudo a\u00fan de lo que los dos ya saben. La originalidad y el inter\u00e9s de esta comedia, escrita y dirigida por el propio \u00c1lex Hern\u00e1ndez, radican esencialmente en que se trata de <strong>una propuesta fresca, sin regodeos rijosos ni chistes de ocasi\u00f3n, una bocanada de aire puro y liberador, que zarandea las conciencias<\/strong> con el fin de hacerles ver que un par de cuernos se pueden llevar con gracia y soltura, y que quien los pone lo hace con la entera seguridad de que, a fin de cuentas y de cuentos, la vida sigue&#8230; igual, como cantaba aquel otro de los setenta. Pero&#8230; las cosas en la realidad del sal\u00f3n, la sopa, la mesita, el enervante mando a distancia y el sof\u00e1 delator no resultan tan f\u00e1ciles como parece, traspasada la cuarta pared, pues la flexibilidad y la tolerancia tienen un l\u00edmite y, como es de suponer, al cabo alguien sobra en el calor del hogar, alquien que en definitiva no es nadie m\u00e1s que el otro. El montaje de <strong>Teatr\u00f3filos<\/strong>, presentado el pasado d\u00eda 30 de octubre en el Centro Cultural &#8220;La General&#8221; (o &#8220;CajaGranada&#8221;, como se llama ahora) de Motril, estuvo trabado en su desarrollo argumental por varios temas musicales (especialmente gracioso el de la sauna <em>gay<\/em>) cuya interpretaci\u00f3n dej\u00f3 al descubierto la biso\u00f1ez canora de los protagonistas, aunque no por ello desvirtuar\u00eda el buen hacer actoral del tr\u00edo en cuesti\u00f3n, seguro en escena, sin tropiezos ni vacilaciones ante un texto muy bien hilvanado para hacernos ver, de nuevo, que el sexo no tiene por qu\u00e9 convertirse en algo diferente a lo que en realidad tendr\u00eda que ser: no un acuerdo entre cad\u00e1veres, sino una fiesta, una celebraci\u00f3n de la vida, un gozo absoluto (el cielo entre tus manos), mientras dure y con quien o quienes dure. Una manera de llenar el vac\u00edo de los d\u00edas simulados, una estrategia para abortar la espera desesperada, una expurgaci\u00f3n, por dentro y por fuera. Sin embargo&#8230;, \u00bfen verdad pasaron a mejor olvido los tiempos aquellos en los que el mundo, la familia y el futuro se constru\u00edan comiendo a mansalva (con la otra, con el otro) pan y lili\u00e1ceas hasta que la muerte, o el tufo, los separase? Que cada cual se aplique la respuesta en la parte al\u00edcuota y coet\u00e1nea que le corresponda. <strong><em>El otro<\/em>, un reactivo contra la desidia y el aburrimiento; el deseo enconado tras los barrotes del penal de la casa, donde, como dice la canci\u00f3n, se marchitan los besos y se ocultan los recuerdos&#8230; <em>El otro<\/em>, una comedia para hacernos re\u00edr&#8230; y acaso llorar.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Miguel \u00c1vila Cabezas<\/strong><\/p>\n<p>(Full text. Emphasis has been added.)","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Review published on the magazine El Faro (Motril) on Novermber 12th, 2004 Un d\u00eda de esos regresas a casa del duro trabajo de oficinista (o de torero), conectas una videoc\u00e1mara que hay por all\u00ed y sorprendes en la pantalla del televisor a tu leg\u00edtima esposa cantando &#8220;La Traviata&#8221; en brazos del otro y, por momentos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":140,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"class_list":["post-144","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/144","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/144\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6365,"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/144\/revisions\/6365"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alexhernandez.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}