Animal Crossing: New Leaf

Faltan dos semanas escasas para que salga a la venta el último proyecto en el que he estado trabajando, un juego para Nintendo 3DS largamente esperado:

Ya empiezan a aparecer en la red los comentarios de algunos miembros de la prensa especializada que han tenido acceso al juego:

El tortugo que maneja la barca es un crack, uno de esos talentos en bruto que malgasta su vida a la espera de que un agente de estrellas pase por allí a rescatarlo. […] el tortugo sabe cantar. ¡Qué rimas hace el tío! […] Volví a mi hogar tarareando uno de los muchos hits de ese crack que es el tortugo. (Vidaextra)

En un juego del tamaño de Animal Crossing participan muchos traductores (se calcula que la cantidad total de texto que contiene puede ser más de tres veces la de El Quijote, o veinte Nanowrimos), pero quería compartir con vosotros esta cita porque tuve el placer de encargarme, entre otros personajes, de la mayor parte de las canciones del capitán. ¡Espero que las disfrutéis!

La traducción es de diez

Fan Art, por Sara Mena

No lo digo yo. Lo dicen en Vandal:

Nos reiremos con Little Inferno, y mucho. La verdad es que la redacción de los textos en pantalla es genial, y conseguirán hacernos sonreír durante todo el juego en varias ocasiones.

La traducción es de diez; sencillamente, perfecta. Desde aquí nos descubrimos ante el genial trabajo realizado, que mantiene la esencia de las epístolas, reflejando la personalidad de cada uno de los remitentes, los «fallos» (hechos a propósito) del original, y traduce los ‘combos’ sin perder el significado original para facilitar el trabajo del jugador.

¿Está feo que me ponga la medalla?

El análisis completo de Little Inferno, en este enlace.

 

Little Inferno

Hace mucho que no cuento nada de mis traducciones. En los últimos meses he trabajado en los siguientes títulos:

En estos momentos sigo trabajando en otra de las series más conocidas de Nintendo, pero hoy quiero presentar el primer título que he traducido íntegramente yo solito:

Este juego no es de Nintendo sino de Tomorrow Corporation, un equipo de tres personas que incluye a Kyle Gabler, creador de World of Goo, del que soy bastante fan (del juego y de Kyle).

¡Felicidades por la adquisición de tu flamante Chimenea Interactiva Little Inferno! Echa tus juguetes al fuego y juega con ellos mientras arden. Quédate en casa calentito. Ya nadie recuerda cuánto tiempo lleva nevando…

Quema leña, robots, tarjetas de crédito, pilas, peces, globos, peces globo, artefactos nucleares inestables y galaxias diminutas. Esta aventura, que tiene lugar casi íntegramente delante de una chimenea, trata en realidad de lo que hay chimenea arriba, arriba, arriba, y del mundo que se congela al otro lado del muro.

El juego ya está disponible en Steam para Windows, Mac y Linux.

También está disponible en América para Wii U a través de la Nintendo eShop (en Europa, con el lanzamiento de la consola el 30 de noviembre).

Es un gran juego y estoy muy contento con la traducción. ¡Espero que a ti también te guste y luego me cuentes qué tal! Y si algo del texto te chirría… ¡ya sabes de quién es la culpa!

¡Quédate en casa calentito!


Teaser


Trailer

Primeras traducciones

Mi labor profesional y mis denuedos literarios han estado casi siempre alejados, pero parece que ambos caminos cada vez se acercan más. Desde hace unos meses, se han cruzado en un nuevo puesto como traductor, una tarea con la que he jugado desde hace tiempo (por ejemplo con Dork Tower) pero con la que nunca me había ganado la vida. Ahora traduzco ocho horas al día y es fácil ver cómo este aprendizaje me sirve también de entrenamiento como escritor.

Leí una vez a Javier Marías comentar que traducir es, para un escritor, todo un lujo. Venía a decir que poder escribir a Shakespeare o a Joyce en tu lengua es el mejor ejercicio de escritura imaginable. Te da el mapa de una historia frase a frase, y tú tienes que encontrar la forma de expresarla en tus palabras. ¿No es eso a veces lo que nos pasa? Tenemos la idea y no sabemos volcarla sobre el papel.  Aquí dice Marías:

A mí no me parece que haya tanta diferencia entre traducir y escribir. Evidentemente hay un grado de libertad menor en la traducción, pero hay siempre una cierta libertad; y lo que es el trabajo definitivo, el trabajo sobre la prosa que va a producir el resultado final, para mí es el mismo. El traductor tiene muchas inseguridades, pero tiene la seguridad de contar con un texto original que no tiene que inventar, al cual ha de ceñirse lo más posible. Al escritor, en cambio, le puede fallar su propia invención; puede encontrarse muy desorientado, tener que hacer una pausa y esperar unos días. La del traductor es una tarea que se puede comparar con la del intérprete musical: tiene muchas dificultades a la hora de interpretar una pieza, pero siempre tiene la partitura, sabe que la partitura no va a desaparecer.

Al traducir videojuegos, me enfrento a diario a infinidad de personajes cuyas voces requieren diversos registros; a descripciones que deben ser al mismo tiempo precisas y evocadoras; a textos técnicos y literarios por igual. Y estoy seguro de que este malabarismo verbal que hago a diario en la cabeza entrenará músculos que me serán muy útiles cuando llegue el momento de contar mis propias historias.

Mi primera experiencia ha sido en Xenoblade Chronicles para la Nintendo Wii, que sale al mercado europeo esta semana. Si te acabas el juego (lo que puede llevarte más de cien horas) y te quedas a ver los créditos, verás que mi nombre no aparece entre los traductores sino entre los testers, ya que no cambié de departamento hasta que el proyecto estaba ya muy avanzado. De ahí que mi posible influencia sobre los textos finales haya sido muy pequeña (además de que ha sido un equipo de trabajo especialmente grande ¡y competente!). Mi experiencia personal, en cambio, no ha sido tan pequeña, y me ha servido para coger con fuerza el proyecto actual, del que ya os hablaré más adelante. Por el momento, que no os sorprenda si me veis hablando de traducción de vez en cuando.