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Diálogos masivos

Sebastián León nos envía una larga consulta que resumo a continuación:

Estoy escribiendo una novela de fantasía donde el personaje principal es encontrado por un grupo de aventureros. Este grupo consta de seis personajes, de los cuales hay dos que son más pasivos y los otros más activos, acaparando un poco la atención. Para más “remate” introduje otro personaje más, que también resalta un poco en su protagonismo pero luego desaparecerá.

He trabajado bastante en el aspecto psicológico de los personajes, pero mi dilema radica en que los diálogos ralentizan el desarrollo y el ritmo de la narración. Describo bastante los lugares y los hechos que ocurren para que la imaginación fluya más fácil para el lector, pero voy poco a poco para no ahogar ni aturdirlo, para no perder el hilo de la historia. ¿Como puedo insertar los diálogos sin entorpecer el desarrollo de la historia y aportando al desarrollo de la misma?

Dragonlance Meeting

¿Que has dicho que le toca hablar a quién?

Empecemos por lo básico: prescinde de los elementos que sean superfluos a la historia. Confía en la imaginación de tu lector y da los detalles necesarios para comprender la escena sin ornamentar las descripciones (ni las acciones) en exceso.

Los diálogos no deben ralentizar la narración, sino que deben formar parte de ella: las palabras de tus personajes también están contando la historia. Los diálogos no deben limitarse a “mostrar la personalidad”, sino que también:

  • dan información de contexto o trasfondo sobre los personajes, el mundo o la trama;
  • muestran u ocultan intenciones;
  • y, lo más importante, ejercen influencias sobre otros personajes.

Por todo esto, quizá no todos los personajes necesiten hablar. Quienes no tengan nada interesante que aportar a la trama estarán ahí haciendo número, pero no les oiremos hablar. Una línea narrativa como “Los demás se pasaron la noche bebiendo y hablando de mujeres” será suficiente.

Para darle voz a los personajes tímidos o poco habladores, recuerda dividir tu historia en escenas:

  • En las escenas de grupo no abrirán la boca (con lo cual estás mostrando su personalidad y ahorrando espacio al mismo tiempo), pero quizá la voz narradora se fije en cómo enarcan una ceja o se muerden la lengua, mostrando así al lector su opinión sobre el asunto discutido, aunque se la callen.
  • Pero luego, por la noche, mientras todos duermen, tu personaje tímido podría estar de guardia y mostrarse más dispuesto a abrir su corazón a un compañero, de manera más íntima.
  • También tendrá que hablar en determinadas escenas si es capturado y torturado, o si se enamora, o en cien mil otras situaciones que se te puedan ocurrir.

Espero que estas pistas te ayuden a avanzar con tu trama. ¡Mucha suerte!

{ 4 comentarios }

  1. KHaL | jueves 2 junio 2011 at 16:11 | Permalink

    Muy buen consejo. Puedes completarlo leyendo un libro de Jordi Sierra i Fabra (“La página en blanco”, creo que son 12 euros o así por varios cientos de páginas) donde precisamente trata en profundidad diálogos entre dos, tres y más personajes.

    Por mi parte, te aconsejo que no abuses de las expresiones genéricas “y los demás hicieron tal”; si las usas mucho da la impresión de cierto descuido, y quizá sería más recomendable que esos personajes perdieran su individualidad: conviértelos en personajes genéricos sin nombres, como unos guardaespaldas que acompañan al grupo principal pero que no tienen más importancia que ser refuerzos en batalla.

    Otra posibilidad es que en vez de orquestar los diálogos a seis bandas, dividas el grupo de forma que puedas manejarte mejor; piensa que en la vida real tampoco habla todo el mundo en grupos grandes. Dada tu temática, podrías enviar personajes a explorar, o tener unos en vanguardia y otros en retaguardia.

    Finalmente, puedes leer las “Crónicas de Belgarath” o “Elenium” (ambas son series de libros) de David Eddings, un excelente autor de fantasía que suele tener siempre muchos personajes viajando juntos de un lado para otro y maneja los diálogos con mucha frescura, con una ironía que me encanta.

  2. Sebastián León | viernes 3 junio 2011 at 06:17 | Permalink

    Alex agradezco de sobremanera tus consejos, nuevamente me has entregado herramientas que me han hecho crecer y madurar en esta odisea de querer narrar mis historias.

    Repaso tu Podcast cada vez que puedo, jamas nunca dejes de dedicarle tiempo a tu pagina, taller, blog etc.

    Desde un extremo de la tierra dejo mis felicitaciones y agradecimientos.

    PD: Debo dar las gracias, también, a KHaL, por su aporte.

  3. katy | martes 7 junio 2011 at 00:43 | Permalink

    Yo tmb escribo historias me dicen que son muy buenas quisiera ser escritora pero no creo que me sea possible tienes razón en que lo mejor para una historia dejar que las ideas surgan.
    Para hacer historias tienes que tener ganas de Lo contrario no tendrás ideas y la historia te saldrá mal.

  4. katy | martes 7 junio 2011 at 00:45 | Permalink

    Mencantaria algún día poder escribir una historia contigo seguro que sería muy buena :)

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