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Hormigas

Estas navidades he hecho muchas cosas, pero hoy voy a hablar sólo de una: vi Un Perro Andaluz (1929), de Buñuel. Por cierto: hay que verla.

En cierta secuencia, el protagonista abre la mano y de un agujero en la palma empiezan a salir hormigas.

hormigas oreja

Cincuenta y siete años después, la crítica se quita el sombrero cuando David Lynch tira una oreja en el césped y la cubre de hormigas en Terciopelo Azul. Lynch sabía lo que hacía. La mayoría de los espectadores, no.

Dos moralejas por el precio de una, señores:

1) No copies: recicla. Quizá no quede nada por inventar, pero quedan muchos ángulos por explorar.

2) Utiliza iconos en tus historias. No hay nada como una imagen icónica para grabarse en la mente y excitar la imaginación.

{ 1 comentario }

  1. DARKSEI | martes 26 enero 2010 at 20:00 | Permalink

    Recuerdo la escena de la mano y las hormigas. Me impacto más que la del ojo y la navaja de afeitar. Vi el perro andaluz por vez primera a la edad de doce o trece años. Luego volví a verla en el instituto. Ya toca, de nuevo!

    Saludos!

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